martes, 13 de mayo de 2025

El Dios gozoso multiplica la vida.

El Dios gozoso multiplica la vida

Un solo Dios en tres Personas: cruz de todos los teólogos, dogma que no comprendo y, sin embargo, liberador, porque me asegura que Dios no es soledad en sí mismo. El océano de su vida vibra con un movimiento infinito de amor, de reciprocidad, de intercambio, de superación de sí mismo, de abrazo. 

Dios es movimiento de amor. Así somos nosotros. Creados no solo a imagen de Dios, sino a imagen de toda la Trinidad, y nuestra naturaleza profunda es la comunión. «No es bueno que el hombre esté solo» (Gn 2,18). La soledad es el primer mal. Incluso en el cielo: ni siquiera Dios puede estar solo

La Trinidad es la victoria esencial sobre la soledad. Y así debe ser el hombre, así debe ser la Iglesia, así debemos ser nosotros: esta es la dirección de la historia. 

No hay mejores palabras para describir la Trinidad que los tres lenguajes que utilizan las lecturas de hoy: la poesía, el corazón lleno, la búsqueda. 

La poesía del libro de los Proverbios: hablar de Dios a través del milagro de las cosas y de su origen, a través de la Sabiduría de Dios, que conoce el lugar donde nacen los abismos, que traza el arco del cielo, que prueba la alegría de crear, disfruta de la belleza de las cosas y de la compañía de los hombres. 

No el Dios aburrido de nuestros tratados, sino el Dios gozoso que multiplica la vida, crea belleza, produce armonía y compañía. Los hombres somos ciegos cuando, sin poesía, queremos movernos en busca de sabiduría. 

Luego, el «corazón lleno» de Pablo, pasión y esperanza. A nosotros, acostumbrados a interpretar todo cada vez más tristemente en clave de degradación, empobrecimiento, sospecha, Pablo nos habla de un Dios que llena el corazón: «el amor ha sido derramado en vuestros corazones». 

Derramado: y habla de grandes aguas, de cantidades que desbordan, de un Dios que no mide, que no está condicionado por el corazón pequeño del hombre, que introduce el «más» o lo «mayor» con respecto al equilibrio contable del dar y recibir, esperanza que no defrauda. 

Por último, Jesús: revelación y búsqueda a la vez, que no lo define todo, como querría nuestra presunción -«todavía tengo muchas cosas que deciros»-; que en lugar de decirlo todo, promete un largo camino fortalecedor, una búsqueda y una guía: «el Espíritu os guiará a la verdad completa». 

Que está en el futuro, para mañana y no para hoy; que no está encerrada en nuestras fórmulas, porque «en Dios se descubren nuevos mares cuanto más se navega» -Luis De León-. Y así es en el Evangelio. 

Y «la verdad completa» no consiste en nuevas definiciones, sino en traducir aún más el Evangelio en una sabiduría fuerte, armoniosa y cordial de vivir. 

La sabiduría de Jesús, que muestra lo que es vivir bien la vida y la muerte, el don y el encuentro, el poder y la amistad; cómo se pueden cultivar esperanzas que no defraudan y, finalmente, vivir siempre atentos a la dulzura de las cosas. 

P. Joseba Kamiruaga Mieza CMF

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Una música de recuerdo y de esperanza - el tema principal de “La Lista de Schindler” -.

Una música de recuerdo y de esperanza - el tema principal de “La Lista de Schindler” -   La banda sonora de la película La lista de Schindle...