Todas las guerras se pierden… pero merece la pena luchar contra la pobreza
Hago una reflexión a propósito de la noticia (https://www.rtve.es/noticias/20241203/94-millones-personas-exclusion-social-foessa/16356987.shtml) sobre los datos que avanza la Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada) sobre los resultados del IX Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en España.
Todos pierden. En cada guerra contamos las muertes en los frentes de batalla, también los heridos. Por supuesto, los muertos y heridos englobados en los “daños colaterales”. También están, entre nosotros, los hogares donde se tienen las peores cifras, los que no tienen dinero suficiente para desayunar, comer y cenar. Tampoco para la calefacción en estos meses de invierno. Los que viven en precario y en precariedad. Son los nuevos pobres que ni siquiera "saben comportarse como pobres" decía alguien.
Incluso en España estamos perdiendo la misma guerra. Cáritas da fe de ello. No voy a entrar en numerar y comparar cifras y estadísticas. Están al alcance de la mano.
Los pobres de siempre y los llamados nuevos pobres son muchos, demasiados. Ellos experimentan las condiciones de malestar en la sociedad del bienestar y de la privación en la sociedad de la abundancia. Ellos piden ayuda. Las circunstancias, ajenas y propias, naturales o estructurales, coyunturales o endémicas,…, agravan las fuertes desigualdades que siguen manteniéndose e, incluso, creciendo. Las perspectivas siguen siendo malas, a pesar de los grandes números y de las intervenciones y de las ayudas. Seguramente en las partes más pobres del mundo las cosas son aún peores. A todo hay quien gane.
Poner fin a todas las formas de pobreza en el mundo es el primer objetivo de la Agenda 2030. El segundo es poner fin al hambre. La Asamblea General de la ONU lo adoptó hace unos años. Hay otros 15 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los 17 objetivos de la Agenda heredan y desarrollan los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio, señalados por la Asamblea de la ONU hace muchos años. Entonces el primero fue eliminar la pobreza extrema y el hambre. El ambicioso objetivo de eliminar todas las formas de pobreza es inalcanzable si sumamos otras nuevas formas de pobreza a los pobres habituales.
Y es imposible si no reconocemos que la pobreza no es un hecho natural. No cae del cielo, como la lluvia. Nadie nace pobre o rico. Te conviertes en uno. Es la sociedad la que produce los fenómenos de empobrecimiento o enriquecimiento, los procesos de desigualdad y exclusión social entre los seres humanos.
En la Declaración que formula los objetivos, se analiza ampliamente el objetivo primero. Se parte de la afirmación de que "erradicar la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluida la pobreza extrema, es el mayor desafío global y un requisito indispensable para el desarrollo sostenible". Llegamos, a través de una serie de consideraciones, a podemos ser la primera generación que logre acabar con la pobreza; del mismo modo que podríamos ser los últimos en tener la oportunidad de salvar el planeta. Sería mejor decir salvarnos a nosotros mismos. El planeta podría estar bien, quizá incluso mejor, sin nosotros.
La pobreza niega los derechos humanos proclamados por la ONU desde 1948. Por eso la pobreza es ilegal. Algunas ideas que me vienen a la cabeza, y sobre las que se podría debatir, son las siguientes:
1. Nadie nace pobre ni elige ser pobre.
2. Nos volvemos pobres. La pobreza es una construcción social.
3. No es única o principalmente la sociedad pobre la que "produce" pobreza.
4. La exclusión produce empobrecimiento.
5. Al ser estructural, el empobrecimiento es colectivo.
6. El empobrecimiento es resultado de una sociedad que no cree en los derechos a la vida y la ciudadanía para todos ni en la responsabilidad política colectiva de garantizar estos derechos a todos los habitantes.
7. Los procesos de empobrecimiento ocurren en sociedades injustas.
8. La lucha contra la pobreza -empobrecimiento- es ante todo la lucha contra la riqueza desigual, injusta y predatoria –enriquecimiento-.
9. El "planeta de los empobrecidos" se ha vuelto cada vez más poblado tras la erosión y mercantilización de los bienes comunes.
10Las políticas para reducir y eliminar la pobreza aplicadas durante los últimos cuarenta años han fracasado porque se centraron en los síntomas -medidas curativas- y no en las causas -medidas correctivas-.
11La pobreza es hoy una de las formas más avanzadas de esclavitud porque se basa en un "robo de la humanidad y del futuro".
12Para liberar a la sociedad del empobrecimiento, es necesario "prohibir" las leyes, instituciones y prácticas sociales colectivas que generan y alimentan los procesos de empobrecimiento.
Al Al parecer, todas las guerras se pierden. Pero ésta, la guerra contra la pobreza, es especial. Vale la pena luchar.
P. Joseba Kamiruaga Mieza CMF
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