miércoles, 22 de abril de 2026

Camino, verdad y vida se citan en Jesús - San Juan 14, 1-12 -.

Camino, verdad y vida se citan en Jesús - San Juan 14, 1-12 -

No tengáis miedo, no se turbe vuestro corazón.

 

Éstas son las palabras iniciales del Evangelio, las palabras fundamentales de nuestra relación con Dios y con la vida, aquellas que deben venir a nuestro encuentro nada más abrir los ojos, cada mañana.

 

Jesús tiene una propuesta clara para ayudarnos a vencer el miedo: tened fe, en el Padre y también en mí. Lo contrario del miedo no es el valor, es la fe en la buena noticia de que Dios es amor y no te abandona; la fe en Jesús, que es el camino, la verdad y la vida. Tres palabras inmensas. Inseparables entre sí.

 

Yo soy el camino verdadero que lleva a la vida. La Biblia está llena de caminos, de vías, de senderos, llena de proyectos y de esperanzas. «Feliz el que tiene el camino en el corazón», canta el salmo 84,6. Los primeros cristianos se llamaban «los de la vía» (Hechos 9,2), aquellos que tienen senderos en el corazón, que recorren los caminos que Jesús ha trazado, que caminan llamados por un sueño y no se detienen. Y el camino definitivo, la vía que los discípulos aún tienen ante los ojos, el gesto realizado poco antes por Jesús, es el maestro que lava los pies a los suyos, el amor convertido en servicio.

 

Yo soy la verdad. Jesús no dice que tiene la verdad, sino que es la verdad, que lo es con todo su ser. La verdad no consiste en cosas que hay que saber o que hay que tener, sino en una forma de vivir. La verdad es una persona que produce vida, que con sus gestos procura libertad. La verdad es lo que arde, palabras y acciones que tienen luz, que dan calor.

 

La verdad es siempre valiente y amable. Cuando, en cambio, es arrogante, sin ternura, es una enfermedad de la historia que nos hace a todos enfermos de violencia. La verdad dura, agresiva, la verdad despótica, «es así y punto», la verdad gritada con palabras como piedras, la de los fundamentalistas, no es la voz de Dios. La verdad impuesta por ley no es de Dios. Dios es verdad amable.

 

Yo soy la vida, yo doy vida. Palabras enormes que ninguna explicación puede agotar. Palabras ante las cuales siento vértigo. El misterio del hombre se explica con el misterio de Dios, mi vida se explica solo con la vida de Dios. Nuestro secreto está más allá de nosotros.

En mi existencia hay una ecuación: más Dios equivale a más yo. Más evangelio en mí significa más vida en mí, vida de una calidad indestructible.

 

El misterio de Dios no está lejos de ti, está en el corazón de tu vida: en los gestos de nacer, amar, dudar, creer, perder, ilusionarse, atreverse, dar la vida... La vida lleva consigo el aliento de Dios; en cada uno de nuestros amores es Él quien ama.

 

El que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y hará otras más grandes que éstas. La falsa religión es llevar a Dios a nuestra medida; la verdadera fe es llevarnos a nosotros mismos a la medida de Dios.


P. Joseba Kamiruaga Mieza CMF

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Palabras que confortan en la despedida - San Juan 14, 1-12 -.

Palabras que confortan en la despedida - San Juan 14, 1-12 - Este pasaje evangélico pertenece al discurso de despedida de Jesús a los suyos...