miércoles, 31 de diciembre de 2025

La esperanza del año nuevo.

La esperanza del año nuevo

Comienza un nuevo año. 

Levantamos la vista y nos encontramos con horizontes cargados de grandes nubes que amenazan tormenta. 

¿Qué hacer? 

¿Rendirnos, huir, desesperarnos? 

La tentación existe, pero algo nos dice que debemos dejar de lado las quejas y los murmullos si queremos empezar el nuevo año con buen pie. 

¿Queremos empezar con una palabra en desuso e impopular? 

Una palabra desacreditada porque aparentemente es suave y frágil. Pero que también tiene un corazón de hierro. 

La palabra esperanza. 

Que a algunos les provoca una sonrisa burlona, a otros un bostezo de aburrimiento. 

Pero también hay que reconocer que sin esperanza la realidad se embalsama como si fuera un cadáver. 

Sin esperanza nos convertimos en un cuerpo con el cerebro plano. 

Pero, ¿es eso realmente lo que queremos? 

Sin esperanza es imposible encontrar lo inesperado. 

De hecho, esperar no significa cruzarse de brazos y esperar que caiga el maná del cielo, sino arremangarse y ponerse manos a la obra. 

Aun sabiendo que la esperanza está llena de riesgos. 

La esperanza es el riego de los riesgos. 

La esperanza es algo con alas que se instala en el espíritu y canta sin palabras y nunca se detiene. 

Cuando la vida no está llena de esperanza, alguien la llenará de miedo. 

¡Feliz Año 2026!

P. Joseba Kamiruaga Mieza CMF

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