domingo, 28 de junio de 2026

Una parábola en contra del totalitarismo - porque nos quieren hacer creer que no hay otra esperanza -.

Una parábola en contra del totalitarismo - porque nos quieren hacer creer que no hay otra esperanza -

Comenzamos con una escena de la película (V de Vendetta): https://www.youtube.com/watch?v=67ZgyYDR8ec 

Con esta expresión, surgida una vez más del ingenio de Dante Alighieri, imagino un panorama desolador.

 

Sí, es el último de los nueve versos que componen la inscripción de la puerta del Infierno. Un terrible colofón descrito por Dante Alighieri en su Divina Comedia:

 

Por mí se entra en la ciudad dolorosa,

por mí se entra en el dolor eterno,

por mí se entra entre la gente perdida.

La justicia impulsó a mi altísimo creador;

me creó la divina potestad,

la suma sabiduría y el primer amor.

Ante mí no hubo cosas creadas

salvo las eternas, y yo perduro eternamente.

Abandonad toda esperanza, vosotros que entráis.

(Inf. III, vv. 1-9)

 

El autor divisa estas palabras «escritas en lo alto de una puerta», aquella que conduce al Infierno, tal y como explicará Virgilio: en la larga prosopopeya —espléndida invención dantesca que subraya la grave advertencia para quien entra— se entremezclan sugerencias clásicas y bíblicas (el Profeta Isaías, el Evangelio de Mateo, el recuerdo virgiliano, pero también la costumbre medieval de colocar en las puertas de las Iglesias, los cementerios o incluso las ciudades inscripciones en las que se dirige la palabra a la persona que está a punto de acceder al lugar).

 

Estas palabras son, con razón, muy famosas, espléndidas en su pulido (retórico y léxico). Hay en ellas un crescendo gradual de la imagen: el dolor, la eternidad del dolor, la perdición ineludible que conduce a la exhortación lapidaria de abandonar toda esperanza: su castigo es para siempre.

 

Se trata del gran tema metafísico de la eternidad de los suplicios infernales (a los condenados se les niega incluso la esperanza, es decir, la espera confiada de un bien).

 

Que el verso se hizo famoso muy pronto lo demuestran los numerosos comentarios sobre Dante. Del mismo modo, sus citas —integrales o parciales— aparecen de forma dispersa en diversas obras literarias.


Hacemos una pausa con una escena de este película (V de Vendetta): https://www.youtube.com/watch?v=uGrm9nLmT9s 

 

En la literatura no faltan, sin duda, referencias que han servido de caja de resonancia al verso de Dante, hasta el punto de que ha pasado a formar parte del lenguaje común para indicar de diversas maneras situaciones de dificultad o peligro.

 

Este Canto tercero del Infierno de Dante Alighieri tiene como escenario el lugar del más allá donde se encuentran los indolentes y que precede a la entrada al infierno propiamente dicho.

 

Cuando Dante y Virgilio llegan frente a la puerta del Infierno, el primero no puede evitar fijarse en la inscripción oscura y misteriosa que hay sobre ella. Al no haber captado de inmediato el sentido de la frase, le pregunta a Virgilio qué significa; este le advierte que no debe tener miedo de entrar en el Infierno y que, más bien, debe prepararse psicológicamente para afrontar la visión de las almas tristes de los condenados, dejando a un lado toda vacilación (sospecha) y indecisión, ya que este es un lugar donde se encuentran las personas que han perdido a Dios, el bien intelectual por excelencia.

 

En el título aparece escrito «Dejad toda esperanza, vosotros que entráis». Esta frase sirve para advertir a quienes están a punto de entrar; de hecho, se trata de una puerta de ida, que perdurará eternamente y que, una vez cruzada, no hay esperanza alguna de volver atrás.

 

El significado de esta frase es que todas las almas, antes de morir en la Tierra, si no se han arrepentido de sus pecados, deberán abandonar toda esperanza de poder ver a Dios o de ir al purgatorio a arrepentirse.

 

Y finalizamos con la escena final de la película (V de Vendetta): https://www.youtube.com/watch?v=5WuNdtp0fO8


P. Joseba Kamiruaga Mieza CMF

 

Posdata

 

Todo ello para decirnos que frente a cualquier y todo totalitarismo, ahora pienso en aquellos totalitarismos del cuño de no se sabe qué prioridades culturales, étnicas, raciales, nacionales,… - que no son más que el mismo perro con distintos collares -: La esperanza es una promesa, la esperanza es una visión, la esperanza es una virtud, La esperanza es una construcción.

No nos podemos permitir otra cosa que no sea una esperanza insistente, persistente, resistente. Es aquella que ocupa un lugar de honor en el alma de toda persona que haya mirado el dolor y lo haya transformado en un regalo precioso: en amor que se compromete y transforma. 

Y todo lo anterior porque nos quieren hacer creer que no hay otra esperanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

My way - A mi manera -.

My way   - A mi manera - Te invito a escuchar esta interpretación de Frank Sinatra con subtítulos en castellano: https://www.youtube.com/wat...